El ecologismo o la idea de ser respetuosos con el medio ambiente y la naturaleza existe desde hace décadas. Pero no se ha convertido en un movimiento político-social real hasta la llegada de la revolución ecologista en los años 60 cuyo desencadenante fue la publicación en 1962 de Primavera Silenciosa de Rachel Carson.

Este libro es una crítica sobre el uso de los pesticidas y el impacto que estos producen sobre insectos, roedores y aves. Su impacto fue tal que provocó la prohibición años más tarde del uso del pesticida DDT, que amenazaba la vida de numerosas especies.

Esa década es, por tanto, el inicio de multitud de movimientos sociales y culturales de gran relevancia y que tendrán un papel muy importante en la creación de una conciencia ambiental mundial.

La sensibilización paulatina de la población se ve reflejada en iniciativas generadas desde organismos internacionales como Naciones Unidas. Se ven en la necesidad de establecer una serie de normas o fundamentos parar crear una conciencia ambiental mundial.

Cumbre de la Tierra

Poco tiempo después, en 1972 se celebra la Cumbre de la Tierra de Estocolmo, donde los países participantes debaten sobre si el desarrollo industrial, el crecimiento poblacional y la construcción descontrolada pueden ser causantes de un malestar futuro para el ser humano. La conclusión fue clara: existe la necesidad de promover un desarrollo de un ambiente saludable para la población actual y la venidera.

De esta reunión surge la idea de desarrollo sustentable o sostenible que significa que el hombre es parte del medio ambiente y este no puede progresar, ni desarrollarse, en una situación en donde el medio ambiente este contaminado y deteriorado.

La Cumbre de la Tierra del año 72 es la primera de una serie de ellas en las que se analizan una serie de objetivos establecidos por Naciones Unidas para desarrollar nuevas formas de invertir en de cara al futuro y poder así alcanzar el desarrollo sostenible.

Ecologismo en política

Posteriormente, tras varias catástrofes medioambientales mundiales se crean partidos políticos en torno a la defensa ecologista. Una de las más impactantes fue la de Bhopal en la India en 1984, que provoca la muerte de entre 6.000 y 8.000 personas en menos de una semana por entrar en contacto con un gas toxico usado para crear pesticidas y otras 12.000 más posteriormente debido al mismo escape.

El otro gran cataclismo se produjo en Chernobil en 1986, donde se estima que se liberaron en un solo día unas 500 veces más tóxicos radiactivos que los que se liberaron en la bomba de Hiroshima en 1945.

De este origen socio-político, quedan frases míticas para la historia de la humanidad como el eslogan del partido verde alemán de 1984 “La ecología no está ni a la izquierda, ni a la derecha, sino que va por delante”. La formación y desarrollo del movimiento ecologista es la cuna y la base de una normativa que hoy ya se transforma en pos de un futuro medioambiental viable.